Entrenar en ayunas te puede ayudar a perder peso

¿Se te ha pasado alguna vez por la cabeza entrenar sin haber desayunado?¿ Sabías que puede ser un aliado, para perder peso? Es una fórmula que con un buen criterio, te puede ayudar a perder peso.

Durante tus horas de sueño, tu cuerpo además de encontrarse descansado, tiene los depósitos de energía prácticamente vacíos. Ya que ha tenido que utilizar parte de ella para mantener el metabolismo de tu organismo mientras dormías.

En esta situación, si sometes a tu cuerpo a una actividad física, tendrá que recurrir a las reservas de energía que tenga tu organismo (grasas). De esta forma puedes acelerar el proceso de pérdida de peso, que te hayas podido plantear.

QUE TIENES QUE TENER EN CUENTA

Esta práctica solo la recomiendo para gente que ya tenga experiencia, o una buena base cardiovascular.

Si no es tu caso, no te preocupes, también podrás llevarla a cabo pero tomando las siguientes precauciones:

  • Ponlo en práctica a partir del tercer mes, de haber empezado a hacer ejercicio.
  • Empieza de forma progresiva. Aunque en tus entrenamientos vespertinos estés corriendo 40 minutos, empieza a entrenar con 20′, es decir la mitad.

Poco a poco tu organismo ira asimilando el entrenamiento con los depósitos de energía vacíos y recurrirá a las grasas.

Espero que te sirva este consejo para conseguir tus objetivos

¿Dieta + ejercico y no adelgazo?

¿Has empezado a hacer ejercicio y te has impuesto una dieta baja en calorías?. Con esta fórmula seguro que piensas que perder peso será cuestión de días. ¿Sabías que tal vez provoques el efecto contrario?

Si has pasado de no hacer ejercicio a empezar a hacer una actividad, es decir de la nada al todo, tu organismo necesita una adaptación ya que interpreta que algo no marcha bien. Entonces lo que hace tu cuerpo, es un efecto ahorrador de energía, para evitar quedarse sin ella ante la nueva actividad a la que lo estás sometiendo.

Por otra parte al empezar a hacer ejercicio, estás activando toda tu musculatura y necesitan más energía que antes. Si limitas tu alimentación, estas reduciendo la capacidad energética que pueden recibir tus músculos.

Para que no te ocurra, durante el primer mes no te preocupes de la alimentación. Eso si, intenta reducir los alimentos grasos. Durante este periodo céntrate en empezar a hacer ejercicio.

A partir del primer mes de hacer ejercicio, ya podrás empezar a rectificar tus hábitos de alimentación. Comer sano, no implica comer menos. Recuerda dividir tus comidas diarias de 5 a al día, y evita los alimentos ricos en grasa.

Verás que en poco tiempo consigues perder peso, y sobre todo que estarás lleno de energía y vitalidad.

Comer sano para vivir mejor

 

Seguramente sabrás que la alimentación, unida a la práctica de
ejercicio físico, son sin duda los dos pilares básicos para una vida sana y equilibrada. Para poner en práctica hábitos saludables, será necesario que conozcas los diferentes tipos de alimentos que existen y su clasificación.

Clasificación de los alimentos


Glúcidos: su principal función es aportar glucosa como sustrato energético de primer orden. Es decir, son los que aportan energía a nuestro organismo. Si empiezas a hacer deporte deberás asegurarte de incluirlos en tu dieta diaria.
Dónde los encontrarás: algunos de los alimentos que contienen gran cantidad de glúcidos son las patatas, maíz, arroz, trigo, pasta….


Lípidos: son básicos ya que pasan a formar parte de la mayor reserva energética del cuerpo.  Éstos pueden estar formados por ácidos grasos saturados ( de origen animal y contienen colesterol) y ácidos grasos insaturados  (de origen vegetal).
Dónde los encontrarás: los podrás encontrar en alimentos como la manteca, yema de huevo, carne magra y frutos secos.


Proteínas: son esenciales para la producción de los tejidos corporales. Toman un papel muy importante en el crecimiento. Tienes que tener en cuenta que ante el incremento de una actividad física, la ingesta de proteínas te ayudará a mejorar la recuperación.
Donde los encontrarás: las proteínas se encuentran en alimentos como huevos, leche, pescado y carne.


Vitaminas: aunque no se consideran alimentos, son básicos para el buen funcionamiento de tu organismo. La deficiencia puede provocar multitud de patologías.
Donde las encontrarás: sobre todo en frutas y verduras frescas.


Sales minerales: al igual que ocurre con las vitaminas son muy importantes para el buen funcionamiento de tu organismo. El déficit de sales minerales puede provocar problemas óseos y raquitismo, entre otros.
Donde las encontrarás: en mayor medida en los alimentos de origen vegetal.


Agua: tal vez el más necesario de todos los nutrientes. Tanto para mantener una dieta sana, como para hacer ejercicio la buena hidratación será fundamental.
Donde lo encontrarás: aunque es evidente, además de la propia ingesta de agua, podrás ingerir agua con la fruta, zumos, leche e incluso los propios alimentos.

Esto es una pequeña introducción, en próximos post iremos profundizando en cada uno de los grupos. Aún así, si quieres ampliar alguna información ya sabes que puedes escribrinos a info@deporteenred o a @DeportenRed. También puedes dejar aquí un comentario.